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Pop Up Stores o tiendas que hoy están pero mañana no

Crear emociones, impactar, sorprender y todo ello en un espacio que tiene fecha de caducidad desde el preciso momento de su nacimiento. Este es el objetivo -y gran reto- que tienen las Pop Up Store, espacios en los que no solo se busca vender un producto sino también aportar un componente diferente y exclusivo.
 
«Se trata de una tienda efímera que se abre con un fin determinado: para dar a conocer un producto, venta de stock, permitir un acercamiento con el cliente… Pero siempre, todo ello, de la mano de una tienda espectáculo. Se trata de vivir una experiencia», explica a ABC.es Panambí Martínez, directora de Pop Up Store España.

Así, apostar por esta iniciativa otorga un valor añadido al producto que se comercializa, que engloba ámbitos tan diferentes como el de la cosmética, pasando por el mundo de la moda e introduciéndose en otros como el de la iluminación. Es más, al estar continuamente evolucionando, ya tiene una nueva apuesta en marcha en España: los Pop Up Espacio, especializados en inmobiliarias.
 
Una idea original

El hecho de que «salten» a las calles de un modo imprevisto y espontáneo (de ahí el término «pop up», como las ventanas que se abren en Internet», durante un periodo de tiempo preciso es también una estrategia de márketing ya que con ello se está otorgando un valor añadido a la marca que dura más allá de la celebración del evento, otorgándole así un componente de prestigio.

Fue en Nueva York y en Londres donde esta tendencia caló con fuerza antes de llegar a España. Sin embargo, lo que inspiró este innovador concepto se encuentra en otra parte: «La idea nace de la mano de una agencia de comunicación estadounidense tras un viaje a Japón. Observaron cómo, en una zona muy cercana al puerto y solo una vez al año, se abría al público un espacio comercial en el que siempre se agotaba todo. Así vieron cómo se podía dar un carácter más exclusivo y original al concepto de la venta. La idea se trajo a Occidente y se ha consolidado», explica Martínez.
 
Los objetivos

Desde su llegada a territorio estadounidense y británico han pasado ya diez años. Atrás, y como prueba de su éxito, dejan Pop Up Store tan impactantes como las que se celebraron en pleno Rockefeller Center con la colección de Isaac Mizrahi o las organizadas por marcas tan consolidadas como TiffanyŽs o Nike, que reflejan otra característica de estos eventos que es la de que no solo se trata de introducir un nombre, sino también de, por ejemplo, buscar un acercamiento con el cliente.

Pero, ¿cómo se organiza un evento de estas características? El proceso es un «todo»: «Cada cliente es un mundo y por ello resulta vital introducirse a fondo en la filosofía de la marca ya que nosostros nos encargamos del proceso completo: de la elección del local o espacio, de la decoración y diseño del mismo y de cómo se gestiona. Así, por ejemplo, en la Pop Up que elaboramos para una marca de iluminación de muy elevado glamour elegimos unas galerías de arte. Todo va en el mismo sentido, en el de aportar un valor añadido: esa es la filosofía Pop Up».

En cuanto a los costes que implica, dependerán sobre todo de la localización y Del tipo de decoración que se quiera emplear. Así, de un modo orientativo, según explica Martínez, en su caso existe la posibilidad de celebrar una «Pop Up Store Low Cost», una oferta que incluye un local en Madrid por 3 dias, mas decoración por 2.000 euros. A partir de ahí, los gastos dependerán de lo que se quiera pagar.
 
Diversidad de espacios

Así, nos encontramos con este tipo de eventos en hoteles, barcos, galerías… una lista de posibilidades casi infinitas que, en ocasiones, suman un escalón en lo glamuroso y exclusivo al poder acceder a ellas solo mediante invitación.

En España las pop up stores llegan en el año 2009 a Barcelona con Daniel Aguirre al frente y a Madrid dos años después. Destacan, en territorio nacional, la celebrada por Custo que empleó, según nos explica Martínez, este tipo de evento para la venta de stock.

Mientras en España va adquiriendo cada vez más notoriedad, el concento sigue evolucionando y en los países pioneros lo hace hacia el mundo gastronómico en diversos formatos.

La idea es la misma: un espacio que se empleará un tiempo determinado y en el que hay una oferta culinaria. Es la opción que tienen nuevos chefs para darse a conocer o bien se emplean con el reclamo de uno (o varios) consolidados.
 
Una oportunidad para descubrir el «fenómeno Pop Up»está ahora en Madrid, en el Hotel de Las Letras.

 

ABC 26/05/2012

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